Mi curiosidad me lleva a explorar la mente humana y la sociedad. Hay veces que suelo entrar a salas de chat y veo lo que la gente se pregunta a la hora de conocerse. Además del típico ¿de dónde sos?, ¿de qué trabajás?, sobre todo los hombres suelen hacer una pregunta, a mi modo de ver súper fastidiosa: ¿qué medidas tenés? o inmediatamente piden la foto a la susodicha en cuestión... Entiendo el tema de las preferencias... entiendo que haya gente que le pueda gustar las chicas esculturales o de buen cuerpo... ¿pero para engarcharte con alguien es condicion sinequonon las medidas? Me llegan muchas veces mails de chicas que dicen dicen ser gorditas y que sus "novios" la dejaron por tal condición. Muchas veces paso por blogs de pro-anoréxicas y bulímicas y dicen que quieren adelgazar, albergando la falsa esperanza que siendo un esparrago la van a querer más. El amor, el verdadero, no el plástico, no tiene medidas, no es una muñeca Barbie. (¿Si Barbie engordase Ken la dejaría por estar gorda?). Hay una obra de teatro llamada "Gorda" que explora esta temática. El protagonista masculino, un líder en el trabajo, se enamora perdidamente de una "gorda" compañera de oficina que tiene 30 kilos de más. El protagonista, se va desmoranamente lentamente a partir de las críticas y burlas que recibe de sus compañeros de trabajo. Esta obra, sacude, lo que pasa en la sociedad actual: enamorarse de una gorda está mal. Enamorarse de una gorda es sinónimo de ser perdedor, porque la chica de tus sueños tiene que ser una una muñequita artículada.
El aspecto físico, desde mi punto de vista, es sólo una parte más del ser humano y para construir un amor "real" o verdadero, con el pasar de los años, se va construyendo en base a intereses y proyectos en común. No hay que caer en la trampa de las medidas... porque la medida del amor es amar sin medida...
El aspecto físico, desde mi punto de vista, es sólo una parte más del ser humano y para construir un amor "real" o verdadero, con el pasar de los años, se va construyendo en base a intereses y proyectos en común. No hay que caer en la trampa de las medidas... porque la medida del amor es amar sin medida...










